¿Quién iba a pensar que el maldito Ébola iba llegar también a los perros?. Desde España, Excalibur ha despertado el interés de todo el mundo, pero ¿quién es? Es un perrito que pertenece a una auxiliar de enfermería contagiada de Ébola tras cuidar a un sacerdote que falleció el 25 de septiembre y que esta tarde fue sacrificado en Madrid.
La auxiliar se llama María Teresa Romero se encuentra aislada junto a su marido, Javier Limón, recibiendo el tratamiento para intentar sanar del virus, pero quién no se salvó de esta es Excalibur, la mascota de esta pareja. La Comunidad de Madrid ordenó sacrificar a la perrita, a pesar de que nada demuestra de que esté contagiada o que ella pueda transmitir la enfermedad. La organización española dijo que “supone un posible riesgo de transmisión de la enfermedad a hombre”, agregando además que “existen datos que confirman el hallazgos de perros con anticuerpos positivos del virus del Ébola”.
Se reclama que no ha sido examinada, que no fue puesta en cuarentena ni se le dio una oportunidad. Por eso que la decisión de sacrificar a Excalibur no dejó contento a nadie. Javier Limón, desde el hospital donde se encuentra en cuarentena filmó un video que en pocos minutos se difundió con mucha gente intentando salvar a este perrito.
Una vez que salió a la luz el video, se iniciaron múltiples campañas, pero nada fue suficiente.A pesar de los intentos y las
manifestaciones por ayudar a prolongar la vida de Excalibur, el Consejero madrileño de sanidad, Javier Rodríguez, ya confirmó el hecho, argumentando que “desgraciadamente no ha quedado más remedio”
Excalibur, sin siquiera tener el virus, fue el primer perro en morir de ébola.
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